martes, 15 de febrero de 2011
jueves, 10 de febrero de 2011
CONCIERTO ROMEO Y JULIETA
Hora
LugarMuseo Modelo de Ciencia e Industria (MUMCI)
Creado por
Más informaciónConcierto de la Orquesta Filarmónica de Toluca (OFiT) este domingo 13 de febrero a la 1pm (inicio puntual) en el MUMCI.
La orquesta interpretará extractos de las suites n.1,2,3 del ballet de Romeo y Julieta Prokofiev y la obertura fantasía de Romeo y Julieta de Tchaikovsky
La maestra Sara Hernádez interpretará arias de Puccini, Grever y otros, para completar este gran programa dedicado a la historia de amor más famosa del mundo "Romeo y Julieta".
Dirige:Maestro Gerardo Urbán y Fernández.
Entrada libre
Domingo, 13 de febrero · 13:00 - 14:00
LugarMuseo Modelo de Ciencia e Industria (MUMCI)
Miguel Hidalgo #201 esquina Rayón, Centro
Toluca, Mexico
Creado por
Más informaciónConcierto de la Orquesta Filarmónica de Toluca (OFiT) este domingo 13 de febrero a la 1pm (inicio puntual) en el MUMCI.
La orquesta interpretará extractos de las suites n.1,2,3 del ballet de Romeo y Julieta Prokofiev y la obertura fantasía de Romeo y Julieta de Tchaikovsky
La maestra Sara Hernádez interpretará arias de Puccini, Grever y otros, para completar este gran programa dedicado a la historia de amor más famosa del mundo "Romeo y Julieta".
Dirige:Maestro Gerardo Urbán y Fernández.
Entrada libre
domingo, 6 de febrero de 2011
LA ANTOLOGÍA PROMETIDA
ACÁ les dejo el link para descargar su antología de lecturas.
Son 101 páginas, procuren utilizar papel ecológico y, de ser posible, imprimir por los dos lados.
Saludos.
PD por si no quedó claro, tienen que darle clic en la primera palabra de este post (donde dice "ACÁ"), lo aclaro porque luego son superdistraídos.
Son 101 páginas, procuren utilizar papel ecológico y, de ser posible, imprimir por los dos lados.
Saludos.
PD por si no quedó claro, tienen que darle clic en la primera palabra de este post (donde dice "ACÁ"), lo aclaro porque luego son superdistraídos.
viernes, 4 de febrero de 2011
SOBRE LA RESEÑA
Les dejo acá un texto que les servirá para armar su reseña.
Suerte.
Estructura, en general, de una reseña:
1. Título: lo que se reseña debe ser el título; si se trata de un libro, lo primero que debe aparecer es su ficha bibliográfica; si es una exposición de pintura, citar el nombre del pintor, la galería de arte donde expone, ciudad, fechas y horarios de visita.
2. Autor de la reseña.
3. Resumen expositivo del libro o evento reseñado. Aquí se presentan, en forma selectiva y condensada, los contenidos fundamentales de producto cultural.
4. Comentario crítico, argumentado del producto cultural. Criticar es enjuiciar alguna cosa, diciendo si es bueno y mala y POR QUÉ (destacamos el por qué, ya que sin él no hay crítica buena).
5. Conclusiones
TRIBULACIONES DE UN COMENTARISTA DE LIBROS
Por Luis Fernando Afanador
¿Cómo escribir una reseña? Como si fuera el mejor ensayo breve, con la contundencia de los cuentos memorables, con claridad y lucidez. Claro, es casi imposible, pero debemos intentarlo.
Para matizar la anterior respuesta es necesario entrar en el punto ¿qué es un reseñador?
Creo que es un híbrido. Es una rara especie que es mitad crítico y mitad divulgador; es un lector bien informado: el espectro es amplio. Por eso pienso que cada reseñador finalmente, con su trabajo, define lo que quiere ser. Puede llegar a ser un buen crítico serio y riguroso pero también puede convertirse en un vulgar copiador de solapas: está en sus manos. No sobra decir que esto último es lo que algunas editoriales quieren que seamos: vulgares copistas de solapas que les exhibimos sus libros.
Si el reseñador se define como crítico tendrá algunos problemas al escribir su reseña. Si sólo profundiza en el texto puede volverse demasiado abstracto: no puede olvidar que le está hablando a alguien que todavía no ha leído el libro (o asistido al espectáculo) y que muchas veces sólo quiere saber de qué se trata. Debe, entonces, dar esa información –sin exagerar, para no dañar la lectura– sin olvidar su juicio crítico. Y debe escribir con pasión porque la pasión contagia. Me refiero a esa pasión inteligente, ese tono personal que tienen los grandes ensayistas desde Montaigne hasta George Steiner. Hay que evitar a toda costa ese lenguaje neutral y eunuco, salpicado de neologismos, que se practica en las universidades con la falsa excusa de la objetividad.
Alguna vez alguien me dijo que después de leer una reseña mía le dieron ganas de ir a comprar el libro, ahí mismo, aunque fuera domingo. Es lo mejor que me han dicho de mi trabajo, es lo máximo a lo que aspiro. Recomendar un buen libro, compartir esa alegría. Dar a conocer princesas encantadas y comerme en silencio unos cuantos sapos. Y sentir una culpa infinita por todos esos grandes libros, esos perfumes, esos bellos gestos que pasaron por nuestro lado y no supimos ver.
Publicado en El malpensante, no. 42/dic. 2002.
Suerte.
RESEÑA
1. Título: lo que se reseña debe ser el título; si se trata de un libro, lo primero que debe aparecer es su ficha bibliográfica; si es una exposición de pintura, citar el nombre del pintor, la galería de arte donde expone, ciudad, fechas y horarios de visita.
2. Autor de la reseña.
3. Resumen expositivo del libro o evento reseñado. Aquí se presentan, en forma selectiva y condensada, los contenidos fundamentales de producto cultural.
4. Comentario crítico, argumentado del producto cultural. Criticar es enjuiciar alguna cosa, diciendo si es bueno y mala y POR QUÉ (destacamos el por qué, ya que sin él no hay crítica buena).
5. Conclusiones
TRIBULACIONES DE UN COMENTARISTA DE LIBROS
Por Luis Fernando Afanador
¿Cómo escribir una reseña? Como si fuera el mejor ensayo breve, con la contundencia de los cuentos memorables, con claridad y lucidez. Claro, es casi imposible, pero debemos intentarlo.
Para matizar la anterior respuesta es necesario entrar en el punto ¿qué es un reseñador?
Creo que es un híbrido. Es una rara especie que es mitad crítico y mitad divulgador; es un lector bien informado: el espectro es amplio. Por eso pienso que cada reseñador finalmente, con su trabajo, define lo que quiere ser. Puede llegar a ser un buen crítico serio y riguroso pero también puede convertirse en un vulgar copiador de solapas: está en sus manos. No sobra decir que esto último es lo que algunas editoriales quieren que seamos: vulgares copistas de solapas que les exhibimos sus libros.
Si el reseñador se define como crítico tendrá algunos problemas al escribir su reseña. Si sólo profundiza en el texto puede volverse demasiado abstracto: no puede olvidar que le está hablando a alguien que todavía no ha leído el libro (o asistido al espectáculo) y que muchas veces sólo quiere saber de qué se trata. Debe, entonces, dar esa información –sin exagerar, para no dañar la lectura– sin olvidar su juicio crítico. Y debe escribir con pasión porque la pasión contagia. Me refiero a esa pasión inteligente, ese tono personal que tienen los grandes ensayistas desde Montaigne hasta George Steiner. Hay que evitar a toda costa ese lenguaje neutral y eunuco, salpicado de neologismos, que se practica en las universidades con la falsa excusa de la objetividad.
Alguna vez alguien me dijo que después de leer una reseña mía le dieron ganas de ir a comprar el libro, ahí mismo, aunque fuera domingo. Es lo mejor que me han dicho de mi trabajo, es lo máximo a lo que aspiro. Recomendar un buen libro, compartir esa alegría. Dar a conocer princesas encantadas y comerme en silencio unos cuantos sapos. Y sentir una culpa infinita por todos esos grandes libros, esos perfumes, esos bellos gestos que pasaron por nuestro lado y no supimos ver.
Publicado en El malpensante, no. 42/dic. 2002.
jueves, 3 de febrero de 2011
Re-inauguración Bizonte lab
Acá les dejo este evento, igual les sirve para su reseña.
saludos.
Hora
LugarBizonte Lab
Creado por
Más informaciónBizonte invita a la re-inauguración de sus instalaciones, con la exposición colectiva: "Nzhogojme" (Nosotros Regresamos) de Pamela MAtz, Militza Galván Díaz y Carolina Vargas. Becarias del FOCAEM 2010.
Para mayor referencia estamos a contra esquina de La Alameda, junto al Jardín de la tercera edad, mayores informes al teléfono: 277 72 87.
saludos.
Hora
Viernes, 04 de febrero · 20:00 - 23:00
LugarBizonte Lab
Plutarco González # 213, Col. La Merced - Alameda
Toluca, Mexico
Creado por
Más informaciónBizonte invita a la re-inauguración de sus instalaciones, con la exposición colectiva: "Nzhogojme" (Nosotros Regresamos) de Pamela MAtz, Militza Galván Díaz y Carolina Vargas. Becarias del FOCAEM 2010.
Para mayor referencia estamos a contra esquina de La Alameda, junto al Jardín de la tercera edad, mayores informes al teléfono: 277 72 87.
miércoles, 2 de febrero de 2011
PRIMER CONTROL DE LECTURA
SEIS DISPAROS A LA LUZ DE LA LUNA
Howard Phillips Lovecraft
No es corriente descargar los seis tiros de un revólver con toda precipitación, cuando uno solo habría sido sin duda suficiente; pero hubo muchas cosas en la vida de Herbert West que no eran corrientes. No es habitual, por ejemplo, que un médico recién salido de la universidad se vea obligado a ocultar los motivos que le impulsan a elegir determinada casa y consulta; sin embargo, ese fue el caso de Herbert West.
Cuando obtuvimos él y yo el título de la Facultad de Medicina de la Universidad Miskatonic, y tratamos de paliar nuestra penuria instalándonos como facultativos de medicina general, tuvimos mucho cuidado en ocultar que habíamos elegido nuestra casa por su aislamiento y su proximidad al cementerio.
Un deseo de soledad de esta naturaleza rara vez carece de motivos; y como es natural, nosotros los teníamos también. Nuestras necesidades se debían a un trabajo claramente impopular. Externamente éramos médicos tan solo; pero por debajo de esa superficie había objetivos de una importancia mucho más grande y terrible, ya que lo esencial en la vida de Herbert West era la búsqueda en las negras y prohibidas regiones de lo desconocido, en las que esperaba descubrir el secreto de la vida, y de devolver la animación perpetua al barro frío del cementerio. Una búsqueda de ese género requiere extraños materiales, entre ellos, cadáveres humanos recientes; y para mantenerse abastecido de tales elementos indispensables, uno debe vivir discretamente, y no muy lejos de un lugar de enterramientos anónimos.
West y yo nos habíamos conocido en la universidad, y fui el único que simpatizó con sus espantosos experimentos. Gradualmente me había convertido en su ayudante inesperado, y ahora que abandonábamos la Universidad teníamos que seguir juntos. No era fácil que dos doctores encontraran salida juntos; pero finalmente, por influencia de la universidad, se nos proporcionó una consulta en Bolton, pueblo industrial próximo a Arkham, la sede universitaria. Las fábricas textiles de Bolton son las más grandes del valle de Miskatonic, y sus operarios políglotas no han sido jamás pacientes gratos para los médicos de la localidad. Elegimos nuestra casa con el mayor cuidado, y adoptamos finalmente un edificio ruinoso, próximo al final de Pond Street, a cinco números de nuestro vecino más cercano. Y separada del cementerio tan sólo por una extensión de pradera cortada por una estrecha franja de espeso bosque que hay al norte. Dicha distancia era mayor de lo que hubiéramos deseado; pero no encontramos una casa más cerca, a menos que nos hubiésemos instalado en el otro lado del prado, lo que quedaba muy retirado del distrito industrial. Pero no estábamos demasiado descontentos ya que no teníamos vecinos, entre nosotros y nuestra siniestra fuente de abastecimiento. El camino era algo largo, pero podíamos transportar nuestros mudos ejemplares sin que nadie nos molestase. Nuestro trabajo fue sorprendentemente abundante desde el principio mismo... lo bastante abundante como para satisfacer a la mayoría de los jóvenes doctores, y lo bastante abundante para resultar un aburrimiento y una pesadez para aquellos estudiosos cuyo verdadero interés residía en otra cosa. Los trabajadores de las fábricas eran de inclinación algo turbulentas; así que además de sus numerosas necesidades de asistencia médica, sus frecuentes golpes, cuchilladas y pendencias nos daban mucho trabajo. Pero lo que verdaderamente acaparaba nuestro interés era el laboratorio secreto que habíamos instalado en el sótano: un laboratorio con su mesa larga bajo las luces eléctricas donde, en las primeras horas de la madrugada, inyectábamos a menudo las diversas soluciones de West en las venas de los despojos que sacábamos de la fosa común. West experimentaba, febrilmente, tratando de encontrar algo que pusiese en marcha de nuevo los movimientos vitales, tras haberlos interrumpido ese fenómeno que llamamos muerte; pero chocaba con los más horrorosos obstáculos. La solución debía tener una composición especial según los distintos tipos: la que servía para los conejillos de Indias no valía para los seres humanos, y cada clase requería sensibles modificaciones. Los cuerpos tenían que ser excepcionalmente frescos, dado que una ligera descomposición del tejido cerebral hacía imposible que la reanimación fuese perfecta. En efecto, el mayor problema estaba en conseguir cadáveres suficientemente frescos... West había tenido experiencias horribles durante sus investigaciones secretas en la universidad, con cadáveres de dudosa calidad. Las consecuencias de una animación parcial o imperfecta eran mucho más horrendas que los fracasos totales, y los dos teníamos recuerdos pavorosos de ese tipo de resultados. Desde nuestra primera sesión demoníaca en la granja deshabitada de Meadow Hill, Arkham, no habíamos dejado de sentir una secreta amenaza; y West, aunque en casi todos los sentidos era un autómata frío, científico, rubio y de ojos azules, confesaba a menudo, con un estremecimiento, que le parecía que era víctima de una furtiva persecución. Tenía la impresión de que le seguían; ilusión psíquica debida a sus nervios trastornados, y aumentada por el hecho innegablemente perturbador de que al menos uno de nuestros tres ejemplares reanimados aun seguía vivo: se trataba de un ser espantoso y carnívoro, el cual permanecía encerrado en una celda acolchada de Sefton. Había otro, además el primero, cuyo exacto destino nunca llegamos a saber.
Tuvimos bastante suerte con los ejemplares de Bolton; mucha más que con los de Arkham. Aún no hacía una semana que estábamos instalados, cuando nos apoderamos de una víctima de accidente la misma noche de su entierro, y conseguimos que abriese los ojos con una expresión asombrosamente lúcida, antes de que fallara la solución. Había perdido un brazo... De haber tenido el cuerpo integro, quizá hubiéramos tenido mas suerte. Entre esa fecha y el siguiente mes de enero efectuamos tres ensayos más: uno fue un fracaso total; en otro, conseguimos un claro movimiento muscular; en cuanto al tercero, el resultado fue estremecedor: se levantó por sí solo y emitió un sonido gutural. Luego vino un periodo de mala suerte; descendió el número de entierros, y los que se efectuaban eran de ejemplares demasiado enfermos o mutilados para poderlos aprovechar nosotros. Seguíamos la pista a todas las defunciones y circunstancias en que estas ocurrían con un cuidado sistemático.
Una noche de marzo, sin embargo, conseguimos inesperadamente un ejemplar que no provenía de la fosa común. El puritanismo imperante en Bolton, tenía prohibida la práctica del boxeo, lo que no dejaba de tener las lógicas consecuencias. Los combates mal dirigidos entre los obreros eran cosa corriente, y de vez en cuando traían de fuera algún campeón profesional de escasa categoría. Esa noche de finales de invierno habían celebrado un combate de este tipo, evidentemente con desastrosas consecuencias, ya que vinieron a buscarnos dos polacos asustados, suplicándonos en un lenguaje casi incoherente que atendiésemos un caso muy secreto y desesperado. Les seguimos hasta un cobertizo abandonado, donde todavía quedaba un grupo de espectadores extranjeros, observando asustados un cuerpo negro que yacía exánime en el suelo. En el combate se habían enfrentado Kid O'Brien (un joven torpe y ahora tembloroso, con una nariz ganchuda muy poco irlandesa), y Buck Robinson, "EI Betún de Harlem". El negro había sido noqueado; y tras un breve examen, nos dimos cuenta de que no se recuperaría. Era un ser repugnante, con pinta de gorila, unos brazos anormalmente largos que me parecían de manera inevitable patas anteriores, y una cara que irremediablemente hacía pensar en los secretos insondables del Congo las llamadas de tam-tam bajo una luna misteriosa. El cuerpo debió de tener peor aspecto en vida, pero el mundo contiene muchas fealdades. Aquella gente despreciable estaba asustada, ya que no sabía que podía exigirles la ley, si el caso llegaba a conocerse; y se sintieron agradecidos cuando West, a pesar de mis involuntarios estremecimientos; se ofreció a librarles del cuerpo en secreto... puesto que conocía muy bien sus intenciones.
Había una luna resplandeciente sobre el paisaje sin nieve; pero vestimos el cadáver, y lo llevamos a casa entre los dos por las calles desiertas y el campo, del mismo modo que transportamos un cadáver parecido una horrible noche en Arkham. Nos dirigimos a casa por el campo de atrás; entramos el ejemplar por la puerta trasera, lo bajamos al sótano, y lo preparamos para nuestro experimento habitual. Nuestro miedo a la policía era absurdamente considerable, aunque habíamos calculado nuestro recorrido de forma que no nos tropezamos con el guardia que hacía ronda por aquel distrito.
El resultado fue enojosamente decepcionante. Con su aspecto horrendo, nuestra presa fue totalmente insensible a todas las soluciones que inyectamos en su negro brazo. De modo que, como se acercaba peligrosamente la hora del amanecer, hicimos lo mismo que con los demás: lo llevamos a rastras por el prado hasta la franja de bosque próxima al cementerio de enterramientos anónimos, y lo enterramos allí en la mejor sepultura que la helada tierra nos permitió. La fosa no era demasiado honda, pero era tan buena como la del ejemplar anterior, aquel que se había levantado y había proferido un grito. A la luz de nuestras linternas oscuras, lo cubrimos cuidadosamente con hojas y ramas secas, seguros de que la policía no lo descubriría jamás en un bosque tan oscuro y espeso. Al día siguiente, me sentí alarmado, ya que un paciente me trajo la noticia de que se sospechaba que habían celebrado un combate, y que había muerto alguien. West tenía otro motivo de preocupación: por la tarde le habían llamado para que atendiese un caso que acabó de forma amenazadora. Una italiana se había puesto histérica porque se le había extraviado el hijo, un chiquillo de cinco años, que había desaparecido por la mañana y no había vuelto para comer, y presentaba síntomas sumamente alarmantes dado que padecía del corazón. Era un histerismo estúpido, ya que el chico se había escapado más de una vez; pero los campesinos italianos son extraordinariamente supersticiosos, y esta mujer parecía tan angustiada por los presagios como por los hechos. Hacia las siete de la tarde la mujer falleció, y su frenético marido armó un escándalo espantoso, empeñado en matar a West, a quien culpaba furiosamente de no haberle salvado la vida. Los amigos le sujetaron cuando le vieron sacar un cuchillo; pero West se marchó en medio de inhumanos alaridos, maldiciones y juramentos de venganza. En su último dolor, el hombre parecía haberse olvidado de su hijo, que aún no había regresado, entrada ya la noche. Se habló de buscarle en el bosque; pero la mayoría de los amigos de la familia se ocuparon de la difunta y del vociferante marido. Total, la tensión nerviosa a que se vio sometido West fue sin duda tremenda. El pensar en la policía y en el italiano loco le agobiaba tremendamente.
Nos retiramos a descansar alrededor de las once, pero yo no dormí bien. Bolton contaba con un cuerpo de policías sorprendentemente eficaz pese a ser un pueblo pequeño; y yo no paraba de pensar en el escándalo que se provocaría si llegaba a descubrir lo ocurrido la noche anterior. Podía significar el fin de nuestro trabajo en la localidad... y quizá la cárcel para los dos. Me inquietaban los rumores que corrían acerca del combate de boxeo. Pasadas las tres, el resplandor de la luna me dio en los ojos; pero me volví sin levantarme a cerrar su persiana. Luego sonaron unos golpes enérgicos en la puerta de atrás. Permanecí inmóvil, algo aturdido; poco después oí a West llamar a mi puerta. Estaba en bata y zapatillas, y tenía en las manos un revólver y una linterna eléctrica. Al ver el revólver, comprendí que pensaba más en el enajenado italiano que en la policía. Será mejor que bajemos los dos susurró. No estaría bien no contestar; quizá sea un paciente... sería muy propio de uno de esos idiotas llamar por la puerta de atrás. Así que bajamos los dos sigilosamente, con un temor en parte justificado, y en parte debido sólo al misterio de las primeras horas de la madrugada. Volvieron a llamar, un poco más fuerte. Al llegar a la puerta, corrí el cerrojo cautelosamente y abrí de par en par; y al revelarnos la luz de la luna la figura que teníamos delante. West hizo algo muy extraño. A pesar del evidente peligro de atraer sobre nuestras cabezas la temida investigación policial (cosa que felizmente evitamos por el relativo aislamiento de nuestra casa), mi amigo, súbita, excitada e innecesariamente, vació las seis recámaras de su revólver sobre nuestro nocturno visitante. Porque no se trataba del italiano ni del policía. Recortándose horrendamente contra la luna espectral, había un ser gigantesco y deforme, inconcebible salvo en las pesadillas; una aparición de ojos vidriosos, negra, y casi a cuatro patas, cubierta de hojas y ramas y barro; sucia de sangre coagulada, la cual mostraba entre sus dientes relucientes una cosa cilíndrica, terrible, blanca como la nieve, que terminaba en una mano diminuta.
martes, 1 de febrero de 2011
PROGRAMA DEL CURSO
LECTURA DE TEXTOS LITERARIOS
Semestre enero – julio 2011
Cuarto semestre
Profesor: Carlos A. Reynoso López
Correo: claseiut77@gmail.com
Objetivo general
Desarrollar las habilidades lingüísticas del estudiante a fin de generar, comprender y disfrutar textos orales y escritos adecuados a diversas situaciones comunicativas, a partir de la reflexión en torno a los conocimientos necesarios de la lengua.
Objetivos específicos
- Aprender a conocer y construir a través de la literatura.
- Contribuir a la socialización y a la estructuración del mundo a partir de textos literarios.
- Desarrollar el gusto por la lectura.
- Configurar e identificar su personalidad literaria.
- Fomentar el interés por su creatividad.
Módulo I Cuestiones generales sobre la literatura
- La lectura
- Rescate de la lectura
- El quehacer de la lectura
- ¿Es lo mismo poesía y literatura?
- La literatura se vale de la palabra
- El valor de la literatura
- Modalidades o géneros de la poesía o literatura
PRIMERA EVALUCACIÓN INTERNA
23 de febrero de 2011
Módulo II La lírica
- Características
- La imagen poética
- Poesía lírica. Su esencia.
*** PRIMERA EVALUACIÓN DEPARTAMENTAL***
(4 de abril)
Módulo III La narrativa
- La novela
- Algunos conceptos sobre la novela
- Importancia de la novela
- Los orígenes de la novela en lengua castellana
- Algunas ideas sobre la novela
- El cuento
- El encanto del cuento
- Entre el cuento y la novela
- Cuento popular y literario
- El relato
- Diferencia entre cuento y relato.
SEGUNDA EVALUACIÓN INTERNA
4 de mayo
Módulo IV Género dramático
- Características
- Subgéneros
*** SEGUNDA EVALUACIÓN DEPARTAMENTAL***
(13 de junio)
Políticas del curso
- A los alumnos que ingresen tarde al aula se les permitirá tomar la clase, con su correspondiente inasistencia.
- Prohibido ingerir alimentos y/o bebidas en el salón de clase
- Prohibido el uso de aparatos electrónicos por parte de los alumnos (juegos, reproductores de música, celulares, etcétera). Quien sea sorprendido, se le retirará el artefacto y éste se entregará a Control Escolar donde quedará retenido por espacio de dos semanas.
- Prohibidos los permisos para ir al baño los primeros 10 y los últimos 10 minutos de clase.
- Los trabajos entregados con 10 o más faltas de ortografía serán cancelados.
- Los alumnos que no cumplan con las tareas y/o actividades académicas solicitadas serán reportados a Control Escolar para la sanción correspondiente.
El alumno, por su parte,
- Se responsabilizará de contar con el material didáctico necesario para el correcto desarrollo de su clase (libros, antología, consultas electrónicas, etc.)
- Buscará lecturas e información complementarias y elaborará comentarios sobre las mismas.
- Trabajará en forma responsable con sus compañeros y compañeras de equipo.
- Se responsabilizará de dar seguimiento a los posibles cambios en sus calificaciones o faltas.
Políticas de 1a evaluación interna
EXAMEN... 30%
PORTAFOLIO... 30%
BIBLIOTECA ... 10%
LECTURA GRUPAL ... 5%
RESEÑA CULTURAL ... 15%
CONTROLES ... 10%
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